3 grandes beneficios de la natación infantil

Indicada para personas de todas las edades, la natación es una de las actividades deportivas más completas. Con este deporte se trabajan y ejercitan los músculos, la coordinación motora y el sistema circulatorio y respiratorio. Además contribuye en el desarrollo de la independencia y la autoconfianza del niño.

Es decir que, al ser la natación un deporte integral, donde se conjugan y tonifican los diferentes grupos musculares, los chicos que la practican pueden obtener ventajas en muchos aspectos. 

Por ello te mostramos todos los beneficios de la natación infantil, para que te sorprendas de los milagros que le pueden hacer este deporte a los más pequeños de la casa.

Beneficios de la natación infantil

Los niños son seres curiosos, inquietos y enérgicos. En muchas ocasiones, resulta difícil para los padres canalizar esa energía que tienen los pequeños, por lo que una actividad fuera de casa puede ser una excelente opción para lograrlo.

Es entonces cuando surge la interrogante sobre cuál actividad buscar, y cuáles serán sus ventajas para el niño en cuestión. En ese sentido, los beneficios de la natación pueden ser enormes, desde estimular la disciplina, pasando por mejorar su coordinación psicomotora, hasta incrementar sus niveles de concentración.

1. Mejora el funcionamiento cognitivo

La natación también es una experiencia social única, que fomenta su poder para estimular el cerebro. Esto se debe a los ejercicios de respiración que se ponen en práctica al nadar, los cuales oxigenan de mejor manera el cerebro y asimismo fortalecen los avances en el desarrollo físico y mental del niño. Además la coordinación motriz hace que nuestro cerebro tenga que crear nuevos lazos neuronalesNo olvidemos que, al nadar, se requiere mayor concentración y coordinación.

Los movimientos que realiza el bebé al practicar natación crean neuronas en todo su cerebro, pero especialmente en el cuerpo calloso. Esto facilita la comunicación, la retroalimentación y la modulación de un lado del cerebro a otro. En el futuro, esto puede mejorar las siguientes habilidades:

  • Habilidades de lectura
  • Desarrollo del lenguaje
  • Conciencia espacial

Además, la natación al ser tan exigente, incrementa la concentración del niño mientras se encuentra entrenando en el agua, y este factor estimula igualmente su disciplina, lo que le hará tener una mejor conducta en su día a día.

Y, al fomentar la disciplina como valor y el aprovechamiento del tiempo como práctica cotidiana, la natación contribuye a mejorar tanto en niños como en adolescentes el rendimiento académico. Asimismo, también es importante mencionar que gracias al aumento en la oxigenación del cerebro, la memoria del niño mejora considerablemente.

2. Fortalece la autoconfianza

Una vez aprenden a nadar, los niños se sienten cada vez más seguros y aumentan su autoconfianza, tanto en el medio como con los demás y con ellos mismos. Además, la natación refuerza el sentido de autonomía y la seguridad al sentirse a gusto con su cuerpo, debido al uso del bañador. Esto promueve el respeto a sí mismos como a los demás.

De hecho, un estudio sugirió que los niños que habían tomado clases de natación en algún momento desde los 2 meses hasta los 4 años estaban mejor adaptados a nuevas situaciones, tenían más confianza en sí mismos y eran más independientes que los que no nadaban (Sigmundsson y Hopkins, 2010).

Por ello, se recomienda dar a tus hijos la oportunidad de acudir a clases de natación desde pequeños, pero no sólo porque esto les permitirá generar una mayor autoaceptación al conocer, mostrar y utilizar su cuerpo, sino que también les estará aportando un gran nivel de confianza, no sólo para las actividades acuáticas, sino también para el desarrollo a lo largo de su vida.

3. Promueve el desarrollo muscular

Otro de los beneficios de la natación infantil es la tonificación muscular, ya que, como es conocido, en este deporte se trabajan todos los grupos musculares de nuestro cuerpo, y en los niños esto se ve reflejado con gran rapidez, ya que están en pleno crecimiento. 

Cada patada y cada brazada se convierten en un ejercicio de resistencia en sí mismo, que constituyen la mejor manera de construir el tono y la fuerza. Con la natación los músculos trabajan de 5 a 6 veces más que con cualquier otro tipo de actividad física, lo que favorece un crecimiento saludable, pues permite que su capacidad muscular y fuerza corporal sea mayor, lo que les hace más resistentes y previene la fatiga prematura.

Asimismo, aumenta la flexibilidad de la columna, optimiza la buena postura corporal, fortalece los tejidos articulares y estimula el desarrollo físico y psíquico

Además, no solo el tiempo de natación para los bebés mejora su fuerza muscular y su capacidad en el exterior, sino que el ejercicio también le proporciona beneficios internos al hacer que esas articulaciones se muevan. Es decir, que es excelente para la salud cardiovascular y ayudará a fortalecer el corazón, los pulmones, el cerebro y los vasos sanguíneos de su pequeño.

Consejos de seguridad para la natación infantil

No suele ser habitual, pero cuando se trata de natación hay que aplicar todas las medidas de seguridad necesarias para evitar posibles accidentes.

  • Supervisión continua. Los niños no deben de estar nunca en el agua sin la supervisión de un adulto. Ni siquiera cuando son algo mayores y podemos creer que solos ya nadan bien y no va a pasar nada.
  • Evita los juguetes en el agua. Evita que tus hijos jueguen en el agua con juguetes e incluso con flotadores, los manguitos son más seguros y si el niño es un bebé, estará mejor en tus brazos.
  • Asegúrate que el niño pueda tocar el suelo. No dejes nunca que tus hijos se metan en una piscina o playa en la que el fondo no es visible. Comprueba que el agua esté en condiciones higiénicas: limpia y con los cuidados sanitarios controlados.
  • Evita saltos en la piscina. No permitas a tus hijos saltar desde el borde de la piscina, pueden caer mal y golpearse pero también puede resultar grave para otros nadadores que pasan por debajo. Los resbalones en el borde de la piscina, o las inmersiones imprudentes acaban con traumatismos graves.
  • Prohíbe los juegos bruscos en el agua. No dejes que tus hijos jueguen en el agua a base de empujones y a otros juegos de manos o carreras. Con el terreno mojado es mucho más fácil resbalar y caer.

Respetando estas sencillas medidas el niño podrá disfrutar sin peligros de todas las ventajas de un deporte completo y divertido.

Conclusión

La natación es un deporte o actividad que puede ser muy demandante, y esto puede causar temor o desánimo a los niños si no sabemos cómo permitirles estar en contacto con la actividad. Por ello, es importante que comiencen poco a poco: esto hará que, de forma progresiva, pueda irse adaptando.

Tras la fase inicial, es recomendable que el niño practique natación al menos tres veces a la semana y que cada sesión se prolongue por al menos 30 minutos.

Referencias

  • Sigmundsson, H. y Hopkins, B. (2010). Baby swimming: exploring the effects of early intervention on subsequent motor abilities. CHILD. doi: 10.1111/j.1365-2214.2009.00990.x

Fuente

entrenamiento.com

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